Consejos para masajear las zonas erógenas de un hombre

Un hombre, en el sexo, es mucho más que sus genitales, algo que en ocasiones se olvida cuando se practican relaciones sexuales o incluso se masajea el cuerpo del varón, dejando de lado otras zonas erógenas que pueden ser igual de placenteras o incluso más de lo que se piensa en un primer momento. En esta guía te vamos a mostrar cómo masajear las zonas calientes de un hombre, dándote algunos trucos y recomendaciones para que sorprendas en la cama.

¿Cuáles son las zonas erógenas de un hombre?

Aunque por norma general se suela identificar las zonas erógenas más en la mujer que en el hombre, bien es cierto que el sector masculino también cuenta con una gran cantidad de zonas que pueden hacer que se caliente bastante la temperatura en cuestión de segundos.

Entre las más habituales y que pueden surgir más efectos nos encontramos con las orejas, principalmente el lóbulo ya que tendrá una zona muy sensible que puede ser tocada, mordida o incluso lamida para subir la tensión y el deseo sexual.

Otra zona muy socorrida son los muslos internos, pudiendo jugar bastante, desde la zona más cercana a las rodillas en las que suele tener poca sensibilidad, hasta más cerca de sus partes íntimas, logrando una excitación plena, ya bien sea masajeando con las manos, como nos indican en https://masajesenpareja.madrid/ o incluso con besos y caricias que harán que el apetito sexual y la libido crezcan enormemente.

La mente es una zona erógena muy potente, que quizás no se puede tocar con las manos o con el cuerpo, pero un susurro puede hacer surgir un efecto increíble en el hombre, por lo que conviene poner a prueba a la persona y hacer que disfrute con una palabra sucia o incluso con la invitación de hacer algo divertido debajo de las sábanas.

Por supuesto, no nos vamos a olvidar del pene, el escroto y el perineo, zonas que se estimulan muy bien, pero que hay que contar con que existen muchas partes diferentes, como la cabeza o glande, el tronco o incluso el frenillo en el caso del pene, y el perineo es otra de las zonas que más suelen olvidarse.

Cómo masajear las zonas erógenas de un hombre

Lo ideal para masajear de manera efectiva a un hombre es hacerlo en un espacio o ambiente adecuado, ya que lo que buscamos es que pueda desconectar por completo de cualquier problema o estrés que tenga y se deje hacer, disfrutando de la experiencia de sentir las manos de la pareja tocando su cuerpo.

Para esto es conveniente que la habitación en la que vayáis a estar cuente con una iluminación baja, es decir, que por ejemplo tengáis la persiana casi echada al completo, pero que quede un poco de luz para que podáis veros las caras y los cuerpos. De igual manera también se aconseja que la cama este bien hecha para que el hombre pueda tumbarse y sentir el masaje con total tranquilidad.

En este aspecto, el hombre debe de disfrutar de la experiencia y verla como algo placentero, por lo que se recomienda que ambos miembros de la pareja quieran disfrutar de estas sensaciones juntos, ya que en el caso de que el hombre, por cualquier motivo, se sienta incómodo o incluso nervioso, podrá verse condicionado en esta práctica. Pero si tiene confianza en los masajes de su pareja, conseguirá relajarse y disfrutar plenamente del momento.

Si quieres convertir el momento en algo perfecto, te aconsejamos que puedas masajear las zonas erógenas de tu pareja con tranquilidad, sin prisas, ya que las prisas serán malas compañeras y debes de tener en mente que esta práctica debe ser disfrutable para ambos. Es por este motivo que no tendrás que dedicar un tiempo estipulado a cada zona erógena ni tampoco ir rápido, sino simplemente disfrutando del momento, aguantando la tensión sexual hasta tal punto que el hombre tenga ganas de estar en la cama contigo al momento. La estimulación de las zonas erógenas hará que el hombre se sienta muy satisfecho y con unas ganas enormes de placer, siendo una de las técnicas más usadas para estimular su excitación incluso sin necesidad de que exista penetración.

Una recomendación que queremos hacerte es que vayas siempre de menos a más, con más suavidad primero, como si estuvieras realizando una caricia para ir subiendo la intensidad. De igual modo se aconseja que en estos masajes eróticos se deje para el final las zonas que sabes que sí se van a estimular rápidamente, como es el caso del pene, siendo este lo último que deberás de masajear. Si al final te diriges rápidamente a esta zona, estarás cayendo exactamente en las mismas relaciones de siempre y no podréis experimentar tanto con vuestro cuerpo.

Para que la experiencia sea más gratificante aún, se puede agregar otros elementos a la ecuación, como bien podría ser una vela aromática para dar más fragancia o incluso utilizar aceites esenciales corporales para que las manos y el cuerpo puedan fluir mejor al realizar los masajes en las zonas erógenas del hombre. Todas estas prácticas serán muy disfrutables, aunque nuestro consejo es que también te ayudes de los comentarios de tu pareja, ya que de esta manera podrás preguntarle si está disfrutando con el masaje que está recibiendo, para anotar mentalmente cuáles son los puntos que más disfruta y cuáles son aquellos que no llegan a estimular tanto al hombre, consiguiendo de esta manera que todo quede más centralizado para que en las siguientes sesiones puedas ponerle énfasis en aquellas partes que más se excita.

Respecto a esto último, tienes que pensar que masajear las zonas erógenas no debe quedar nunca como algo que se realiza en una sola sesión y que si no funciona, se debe de realizar otra cosa diferente o incluso descartar. En el sexo, existen prácticas que conviene poner a prueba varias veces para que comiencen a dar sus frutos y si en una sesión de masajes con tu pareja no ha dado el resultado deseado, tendrás que seguir con unas cuantas más para que de esta manera pueda empezar a disfrutar de la experiencia e incluso en muchos casos a necesitarla.