Cómo hacer masajes eróticos lésbicos paso a paso

¿Quieres impresionar a tu pareja con un buen masaje erótico? Los masajes durante siglos han sido una de las mejores formas de entrar en contacto con la otra persona, de relajarnos y disfrutar del encuentro con sumo placer, con tranquilidad, pero sabiendo que al final del mismo, con total seguridad acabaremos manteniendo relaciones íntimas con dicha persona. Aquí vas a descubrir paso a paso como hacer un masaje erótico lésbico y que ambas lo paséis en grande.

Pasos previos al masaje erótico

Dar un masaje erótico requiere una pequeña preparación para que el ambiente sea el apropiado y los sentidos se intensifiquen disfrutando de cada movimiento, de cada tacto, de cada susurro con el fin de estimular al máximo todas las sensaciones que se tienen. Un masaje erótico lésbico no solo consiste en una serie de técnicas para entrar en calor y usarlo como un juego preliminar al sexo, es mucho más que eso.

Uno de los pasos que se recomiendan a la hora de masajear a tu compañera es ambientar la habitación en la que vayáis a encontraros. Deberás tener la cama hecha con mucho mimo, incluso con algunos pétalos de rosas o flores silvestres tanto por arriba, como también por el suelo, como haciendo un camino que invite a descansar sobre el lecho. Lo siguiente será colocar velas en la mesita de noche o en la cómoda. Esta es una opción que a muchas personas les encanta, sobre todo si usas velas aromáticas, sin embargo, si tienes miedo al fuego, siempre puedes comprar velas de luces LED que venden en cualquier establecimiento especializado. Una vez hecho esto, y apagadas todas las luces, puedes ambientar con alguna fragancia para hacer el lugar más íntimo.

Como dar un masaje erótico a una mujer

Una de las mejores posturas para comenzar con tu masaje lésbico es tumbada en la cama boca abajo y desnuda. Es aconsejable utilizar un aceite esencial para que las manos resbalen mejor y la experiencia sea más gratificante y si se trata de uno afrodisíaco mucho mejor. Empezarás dando masajes en la espalda, como si se tratase de uno descontracturante para dar paso luego a las nalgas y las piernas. En el caso de las nalgas hay que masajear en círculos, con firmeza, pero sin ser muy brusca en los pases que realizas. Una vez que has hecho todo esto, que podría durar aproximadamente unos 5 minutos, pasarás a dar un masaje con tu cuerpo.

Tendrás que colocarte desnuda sobre tu pareja y empezar a rozar tu cuerpo con el suyo. Lo ideal sería que primero pasaras tus pechos sobre su espalda lentamente, para que vaya experimentando el contacto con tu piel, para luego seguir con el abdomen y el resto de tu cuerpo. Un truco que puede ayudarte a aumentar la pasión entre las dos es que puedas susurrarle palabras calientes al oído para mejorar la experiencia.

El siguiente paso consistirá en dar la vuelta a la pareja para encontraros frente a frente. Aquí pueden hacer entrada las miradas picantes y deseosas, los besos, mordiscos y otra serie de detalles que pueden poner mucho más a la compañera. Utiliza tu imaginación, y sobre todo, relájate a la par que realizas tu masaje, ya que si tú te sientes relajada, todo irá mucho mejor de lo esperado y podrás sentir mucho más la experiencia con ella. A la hora de masajear los genitales de tu pareja, hazlo primero por la zona perineal antes de llegar a las partes más íntimas. Haz que el juego siga durante un tiempo, hasta llegar a masajear su sexo. Otro consejo interesante puede ser que tu pareja no pueda tocarte, esto crecerá más el deseo y el apetito sexual.

Masajes eróticos para lesbianas

El siguiente paso será el masaje erótico más focalizado en las partes íntimas y en este paso puedes usar los consoladores dobles de Diversual, ya que podrás no solo estimular a tu amante, sino también a ti misma y disfrutar ambas de este delicioso masaje que te explicamos a continuación.

Los consoladores tienen muchos usos divertidos que puedes poner en práctica y dar mucho más juego en la relación. Una vez que has pasado de los masajes con tu cuerpo y con tus manos, el siguiente paso puede ser el de utilizar un juguete erótico como este que te hemos mencionado. Con ellos la pasión y el deseo sexual puede crecer hasta cotas no imaginadas, ya que se crea la tensión de saber cuándo lo vas a introducir, entre otras acciones. Puedes acariciar con la punta la vulva de tu compañera lentamente, o si prefieres hacerlo con más delicadeza, ir rozando lentamente desde el cuello, bajando por el pecho, el abdomen, la vulva y luego a la entrada de la vagina, pero sin introducirlo, jugando y haciendo que las ganas crezcan en tu pareja. Este juego tan divertido conseguirá que el masaje erótico lésbico sea perfecto, teniendo como culmen la posibilidad de jugar las dos a la vez.